Hay casas que se habitan y casas que se recuerdan. La Quinta Montes Molina pertenece a las segundas: levantada en 1906 sobre el Paseo de Montejo, ha sido testigo de más de un siglo de la vida de Mérida.
Una joya del porfiriato yucateco
Construida en el auge del henequén, la casona reúne mármol de Carrara, candiles de Baccarat y mobiliario europeo original que hoy puede recorrerse en la Casa Museo. Es la única en Paseo de Montejo que conserva su interior intacto: no una recreación, sino la casa tal como se vivió.
Escenario de la historia
En sus salones han ocurrido momentos que trascienden lo privado:
- Reuniones con miembros de la ONU.
- La visita del presidente Felipe Calderón durante la vigésima Cumbre del Pacífico.
- Una cena de gala para 31 presidentes de distintas partes del mundo.
Cada uno de esos eventos dejó una capa más en la memoria de la casa.
Lo contemporáneo dialogando con lo histórico
El proyecto de la explanada, la galería y el restaurante —a cargo del Arq. Gustavo Carmona y el despacho MATERIA— demostró que se puede sumar arquitectura contemporánea a un contexto histórico sin traicionarlo. El resultado fue reconocido en la Bienal de Arquitectura.
No conservamos la casa para mirarla de lejos, sino para que tu historia también pase por aquí.
Vivir la historia
La mejor forma de entender la Quinta es caminarla. Conoce la Casa Museo o descubre cómo tu evento puede formar parte de este legado en la sección de eventos.


