Una cafetería te vende un café. Una cafebrería te ofrece un pretexto para quedarte. Esa distinción, pequeña en apariencia, es toda la filosofía de Dos Encuentros.
Tres placeres, un mismo techo
El nombre no es casual: el primer encuentro es con el café de especialidad y el pan recién horneado; el segundo, con los libros —y, si hay suerte, contigo mismo—. Todo ocurre al interior de una casona de 1906, entre muros que ya han escuchado muchas conversaciones.
Por qué los libros cambian el espacio
Cuando hay libros alrededor, el tiempo se mide distinto. Nadie tiene prisa. Una taza dura lo que dura un capítulo. Por eso Dos Encuentros no está pensado para el consumo rápido, sino para el encuentro lento: leer, charlar, dejar que la tarde caiga sobre el jardín de palmas.
El Club de Libreros
Cada cierto tiempo nos reunimos a charlar de libros, café y dulces poesías. Lectores frecuentes, primerizos y curiosos son igual de bienvenidos. Es la mejor forma de conocer el lugar por dentro.
Ven por el café; quédate por la historia que estabas por empezar a leer.
Cómo encontrarnos
Dos Encuentros comparte muros con la Boutique y la Casa Museo. Conoce más en la página de la Cafebrería o escríbenos para saber la fecha de la próxima sesión del club.


